Sin vergüenza: Fernández también mintió sobre la producción de gas

El mandatario dio cifras erróneas durante el acto en Vaca Muerta; en la gestión de Macri la producción gasífera aumentó un 15 por ciento.

Alberto Fernández está mal asesorado o directamente no tiene vergüenza. El presidente volvió a quedar como ridículo en el acto que realizó en la planta de YPF en Vaca Muerta, Neuquén.

Fernández fue hasta Loma Campana para anunciar nuevos subsidios para la extracción de gas, ya que las inversiones se paralizaron por el congelamiento de las tarifas, con el peligro que el próximo invierno haya desabastecimiento del fluido.

Durante el acto, Fernández sostuvo: “Han pasado cuatro años muy difíciles en la Argentina, donde parece haberse vivido la metáfora del olvido. Todos se olvidaron de la gente y se pagaron aumentos siderales de tarifas, mientras la producción de gas declinaba. Vamos a corregir las cosas. Vamos a ser la Argentina que nos merecemos.”

Como la mentira tiene patas cortas, los datos desmintieron al presidente. Curiosamente, hace menos de 48 horas había dicho que no mentía, en una entrevista televisiva del canal oficialista C5N, propiedad del empresario K Cristóbal López, ex cliente de Fernández.

Según números oficiales, la producción de gas en 2015, cuando Cristina Kirchner entregó el poder, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Energía, era de 42.906 millones de metros cúbicos anuales. Al final del mandato de Macri había alcanzado los 49.350 millones. Es decir, no sólo no cayó, sino que se recuperó un 15%. Y contrasta con la caída de 6% que anotó Cristina Kirchner en su segundo mandato, cuando la energía se había convertido en un problema de Estado.

Dicho en números más manejables y comunes a la industria petrolera, en 2015 la producción de gas natural promedió los 117,5 millones de metros cúbicos diarios. En 2019, los 135,2 millones.

Los números de Alberto Fernández no son promisorios. En los primeros ocho meses del año la producción de gas cayó 7,5% en comparación con el mismo período del año anterior. Tiene algo a favor: le tocó convivir con la pandemia, algo que alteró producción y consumo. De manera que hay espacio para recuperar el terreno perdido.

En noviembre pasado, cuando el Frente de Todos ya había ganado las elecciones, el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, mostró como un logro sobresaliente la marcha del mercado de gas, donde destacó el aumento de la producción y la reapertura de las exportaciones a Brasil y a Chile. Según sus números, medido en términos de crecimiento interanual, la producción de gas creció en la gestión de Macri a razón de 4,6%.

Desde el punto de vista de la extracción de gas, es posible que la década kirchnerista represente 10 años perdidos. Los números oficiales muestran que la extracción de ese insumo cayó de manera sostenida a partir de 2004.

La caída en la producción de ese insumo contaminó otros elementos de la economía, dado que la menor oferta llevó a aumentar las importaciones, que se pagan en dólares, y provocaron la implementación del cepo cambiario.

Varias decisiones de Cristina Kirchner encuentran explicación en esa debacle. La más resonante es la estatización de YPF, en abril de 2012.

Con Miguel Galuccio como presidente de YPF, y con mejores precios para la producción de hidrocarburos que los que habían tenido la española Repsol y la familia Eskenazi, la oferta de gas de YPF creció más de 12% desde 2011 hasta el final del mandato. Pero la mayor parte del resto de la industria no acompañó esa tendencia.

El Plan de Promoción de la Producción de Gas Argentino, como lo llamaron, durará hasta 2023 y tendrá como objetivo sustituir más de 18.000 millones de m3 de gas. Para ello, el Tesoro le destinará US$5062 millones, según precisaron. Se harán subastas de volúmenes ofertados por cuenca con un precio tope de US$3,70 el millón de BTU (medida inglesa que se utiliza en el sector), mayor a los US$2,40 que reciben hoy las productoras por tarifas. La diferencia entre esos dos valores se cerrará con subsidios.

Este plan gas es el quinto programa que se lanza para sostener la producción, que tiene una particularidad: se necesitan inversiones constantes para reemplazar la declinación de los pozos. Los primeros tres fueron diseñados por el actual gobernador de Buenos Aires y exministro de Economía, Axel Kicillof, y continuados por Aranguren.

En todos los lanzamientos, se justificó el millonario desembolso de subsidios a las empresas petroleras con la siguiente explicación: si cae la producción, se tendrá que importar gas y son divisas que salen del país y que no se vuelcan en industria y trabajo argentino. En todos los casos se omitió que, el plan no tendría razón de ser, si las tarifas de gas y electricidad no se mantuvieran congeladas.

La contracara del congelamiento es el incremento del gasto fiscal en subsidios económicos. Según el último informe de Tendencias Energéticas del Instituto Argentino de Energía (IAE), los subsidios energéticos acumulados a julio fueron de $218.000 millones; esto equivale aproximadamente a US$3300 millones, y aumentaron 100,5% respecto de igual periodo de 2019.

ElFederalNoticias.com es una novedosa plataforma digital de actualidad y noticias.

Somos una red de profesionales que se enlazan desde cada rincón del País, quienes suman esfuerzos para publicar las cuestiones neurálgicas de la actualidad, en una agenda que incluye además ciencia y tecnología, salud, deportes y otras secciones de información general.

Suscribite a El Federal Noticias

Aporte por única vez

Suscripción Mensual