Por la bajante de los ríos, las Cataratas del Iguazú están casi secas

La mayoría de los saltos de las Cataratas del Iguazú lucen secos desde hace tiempo, en una de las imágenes impensadas que derivan de la dramática sequía que se vive desde hace semanas en las zonas de influencia de los cursos de agua del noreste argentino.

Los ríos Iguazú, Paraná, Paraguay y Uruguay siguen con niveles de caudal que están muy por debajo de los promedios habituales.

Informes de la Prefectura Naval Argentina dan cuenta que en toda la cuenca del río Uruguay “predominan valores negativos de anomalías de precipitación”, por lo que persiste un escenario caracterizado por caudales medios mensuales situados muy por debajo de los promedios históricos, en todos los tramos del río.

La situación está obligando a las empresas potabilizadoras de agua dulce a adaptar su infraestructura y mover caños de toma porque en mucho casos estos han quedado sobre el arena; esto ha ocurrido en ciudades importantes de Corrientes como Santo Tomé y Monte Caseros.

Al problema de la sequía extrema en el sur de Brasil, se sumó que las autoridades federales del gigante sudamericano decidieron cerrar las compuertas de sus represas para conservar mayor cantidad de agua en su territorio y algo similar ocurrió en Itaipú, Paraguay.

Así, el río Iguazú que nace en el cordón montañoso brasileño denominado Serra do Mar, en el estado de Paraná, y luego de un recorrido de aproximadamente 1.300 kilómetros desemboca en el río Paraná, alcanzó este martes un nivel de 7 metros de altura.

Ese mismo río el 2 de mayo estuvo en 4,8 metros y en abril llegó a registrar una semana de cero metro, mientras que el año pasado tuvo una altura que varió entre los 9 y los 14 metros, de acuerdo a datos de Prefectura.

La falta de agua en el río lleva a que la mayoría de los saltos de las mundialmente famosas Cataratas del Iguazú luzcan secos, algo que hubiera frustrado a miles de turistas de no ser porque los viajes se cortaron por la pandemia de coronavirus.