Oscar Martínez: “La gente sale para decir no me roben la República “

Oscar Martinez un actor con “palabra política” autorizada por su sencillez y sentido común, analizó la realidad argentina luego del #9J y en el marco de 112 días de cuarentena, en las ciudades con mayor complejidad frente al Covid-19.


Oscar Martinez

“El humor social está muy mal en Argentina y hay razones de sobra para que así sea”, fue el arranque de sus expresiones en una entrevista televisiva donde participó el reconocido actor.

Expresó estar sorprendido por la marcha multitudinaria que se dió en las ciudades más importantes del país, sobre todo porque no era una marcha movilizada por un partido político o los medios de comunicación tan “demonizados”.

Frente a eso “creo que la gente salió a mostrar su descontento y a reclamar que las cosas funcionen como tienen que funcionar”.

Las consignas que se pudieron evidenciar en pancartas, posteos y expresiones en las calles de distintos lugares eran variadas, relacionadas, con la libertad de expresión, libertad de prensa, la situación económica, el caso Vicentín, la Justicia, la corrupción.

“La gente sale para decir no me roben la República, no me roben la Constitución”, manifestó el actor, además de considerar que muchos de ellos nos responden a un partido político en particular.

Así mismo, hizo mención a las consideraciones más “radicalizadas” relacionadas con indicar que quienes salieron a la calle son de derecha, sumando un interrogante al intercambio: “¿Por qué piensan que goza de tanto prestigio la izquierda si fracasó en todo el mundo?”.

En ese sentido se explayó: “Me parece que la revolución en Argentina sería cumplir a rajatabla la Constitución y el Código Penal, porque entonces así muchos políticos, inclusive algunos funcionarios que están actualmente en el poder acusados por hechos severos de corrupción, y muchísimos jueces penales fácilmente sobornables y que actúan en función del poder político, y decenas de sindicalistas multimillonarios, estarían presos”

En los últimos días ha tenido fuerte repercusión en la opinión pública la posible salida de Lázaro Báez con un arresto domiciliario luego de afrontar el pago de una fianza que ronda los 6 millones de dólares.

Los vecinos cercanos al lugar donde cumpliría la medida judicial se manifestaron en contra y trascendió que debe hasta las expensas donde su ubica el domicilio, en el Country de Pilar.

El actor también se manifestó frente a esta noticia: “Cuando a la gente se le piden sacrificios y ve que sale en libertad Lázaro Báez  ¿cómo no se va a indignar?”

“El problema no es que salga en libertad, porque la democracia se lo permite, sino que estuvo cuatro años y medio detenido y no tiene una sentencia. Y no la tiene tampoco como para poder dejarlo en libertad. Es difícil, entonces, pedirle a la gente que esté feliz como en Noruega viviendo en un país con tan baja calidad institucional”.

De esta manera con sus expresiones, entre otras, se convierte en un referente reconocido por su trayectoria actoral que irrumpe y de alguna manera, puede interpretar el sentir de un montón de ciudadanos que realmente no pueden estar contentos con lo que sucede.

Ha sido una semana álgida desde lo mediático, lo social y lo político. Tres ejes donde se juegan las percepciones sobre un país en crisis que busca un rumbo.

Todas las voces son válidas para analizar la realidad, sin que eso sea destituyente, anti-democrático o te convierta en “odiador”. Se trata de convivir.