Masiva protesta estudiantil en la Universidad contra “el autoritarismo del rector”

Tramos finales de la marcha estudiantil

LA RIOJA.- Estudiantes de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) realizaron una marcha desde la plaza principal hasta la casa central con apoyo de los transeúntes y automovilistas en reclamo por la falta de exámenes finales, la ausencia de funcionamiento, la mala calidad académica, el deterioro edilicio y el autoritarismo de la gestión del rector Fabián Calderón y del vicerrector José Gaspanello.

Carteles en las rejas de la Ciudad Universitaria

Pero la historia no termina ahí: este viernes el Consejo Superior decidió extender los mandatos de todas las autoridades universitarias “estimando como fecha probable el primer semestre del año 2021 como mínimo, y el segundo semestre como máximo, siempre que cese la fuerza mayor sanitaria”, ad referéndum de la Asamblea Universitaria… O no.

Sesión virtual del 23 de julio

Desde 2013 la actual conducción universitaria se especializó en el arte de la supervivencia. Primero fueron electos casi como normalizadores por una Asamblea Universitaria mayoritariamente adepta al ex rector Enrique Tello Roldán (fallecido en 2016, rector desde 1992), luego ganaron una primera elección directa en 2014 con la ponderación del voto estudiantil, y luego otra muy cuestionada en 2017, ya que obviaron el primer mandato interino. Fueron kirchneristas de pura cepa (de los de “Macri no, cultura sí”), y hasta coquetearon con la versión riojana de Cambiemos para obtener obras y subsidios, pero el rector terminó de candidato a diputado junto al ex gobernador Sergio Casas.

En 2013 el grito de Democracia en la UNLaR.

Lo cierto es que Calderón -trabajador social, ministro de Educación riojano en el gestión de Ángel Maza- y Gaspanello -ingeniero civil, ex presidente de la asociación de veteranos de fútbol- tejieron alianzas de todo tipo con cada uno de los claustros, repartieron cargos docentes sin concursos y no docentes a amigos y familiares de los dirigentes del gremio ATUR (FATUN), y así se mantuvieron ya siete para ocho años en el poder.