Los alambres no vuelven mas…

Por Eduardo Manso

Se me pianta un lagrimón andar en el campo y ver alambres perimetrales en muy mal estado. Sé que somos muchos los que sentimos los mismo al ver esta situación.

Podemos coincidir en que divisiones internas en mal estado se han ido sacando y dándole paso definitivo a la agricultura.

Pero ver los alambres externos tirados, cortados o sepultados por el paso del tiempo es una imagen que debería disparar algunas preguntas.

No sé si tenemos todas las respuestas…

Deberíamos empezar por hacer un rápido análisis de la agriculturización de nuestra tierra.

El uso creciente de la tierra para cultivos agrícolas en lugar de ganadería o  de campo mixto.

También podríamos hacer mención de los avances tecnológicos, de la intensificación ganadera y la expansión de las fronteras agropecuarias hacia otras zonas.

Todo este reacomodamiento en la matriz productiva no parece ser el único responsable en el abandono de los alambres, pero si ha alentado a no realizar una inversión en algo que no se utiliza.

Creo deberíamos también decir que hay mucha extensión de tierra productiva en manos de inquilinos que se dedican a producir y que tienen costos muy altos como para arreglar alambres. 

Los más lógico es que los dueños mantengan los límites de sus campos en buenas condiciones; en definitiva es una mejora que se tiene en cuenta a la hora de una valuación.

Pero claro… nadie tiene derecho a meterse con la propiedad privada, esto viene como anillo al dedo en los tiempos que corren y a decisiones polémicas.

Podríamos convenir entonces que los alambres en mal estado son el resultado de múltiples factores.

En definitiva no trae ningún perjuicio para nadie más que para el dueño.

Los alambres son como los caminos…

Si no los mantenemos después cuesta el doble levantarlos.

A no ser que cambie mucho la producción que de repente sea necesario volver atrás y justifique la inversión; los alambres no vuelven más.