El oscuro interés del kirchnerismo en la designación de Rafecas como Procurador General

¿Por qué el kirchnerismo quiere designar a Daniel Rafecas cómo Procurador General de la Nación? ¿Por que se niega la oposición?



BUENOS AIRES.- El Procurador General es la máxima autoridad del Ministerio Público fiscal, es decir el jefe de los fiscales y como tal es quien propone que Fiscales utilizar y qué Fiscales remover de alguna investigación.

Además decide qué causas impulsar y qué causas no, un rol demasiado importante para este Gobierno dada la cantidad de causas penales que enfrenta en su contra la vicepresidenta Cristina Kirchner.

En el 2012, Daniel Rafecas -el hombre elegido por el presidente Alberto Fernández para cubrir ese cargo- fue apartado de la causa Ciccone Calcográfica por comprobarse que ayudaba el principal imputado, Amado Boudou, adelantándole la información sobre el caso y dándole directivas para mejorar su defensa.

Sin Rafecas, El Tribunal Oral Federal N°4 condenó a Amado Boudou por los delitos de cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública a 5 años y 10 meses de prisión.

En el 2014, Rafecas fue denunciado por cerrar la causa de los subsidios truchos al INCAA donde debería haberse excusado, dado que su hermano fue uno de los beneficiados con tales subsidios. Se trata de una investigación en la que el magistrado sobreseyó por el delito de malversación de fondos públicos a ex funcionarios del INCAA. En la causa eran investigados socios comerciales de un socio de su hermano, el cineasta Diego Rafecas. El cineasta fue beneficado con millonarios créditos.

El consejero detalló en su denuncia los nexos entre los imputados y el hermano del juez, y lo acusa de “no haberse excusado”, “no haber ahondado en la investigación”, de “falta de parcialidad e independencia”.

En 2015 desestimó la denuncia del fiscal Nisman contra Cristina Fernández viuda de Kirchner sin siquiera analizarla, y por esto fue sancionado por el Consejo de la Magistratura.

El caso más resonante de Rafecas. La disputa contra el fiscal Alberto Nisman por la denuncia contra Cristina Kirchner por el supuesto encubrimiento del atentado de la AMIA mediante el Memorándum de Entendimiento con Irán.

El juez desestimó la denuncia del fallecido fiscal en varias oportunidades. Luego, la Cámara Federal de Casación de Penal fue la que decidió avanzar con el caso. Actualmente, la vicepresidenta está procesada y con una orden de detención en su contra, que no se hace efectiva por sus fueros en como presidenta del Senado.

Con Daniel Rafecas como Procurador General de la Nación, la oposición denuncia que van a paralizarse todas las causas de corrupción iniciadas contra Cristina Kirchner.

Como así también peligra cualquier denuncia penal que se presente contra la liberación de presos, la censura a opositores, o las compras con sobreprecios entre otras.

Para que el kirchnerismo pueda alcanzar su sueño de impunidad necesita que dos tercios del Senado apruebe el pliego de Rafecas, por eso es de suma importancia que el día de la votación todos los senadores opositores estén presentes.

Porque el kirchnerismo no cuenta con los votos para aprobar el pliego por sí solo, entonces todos los senadores ese día deben estar sentados en sus bancas y evitar otro paso más del gobierno para garantizar la impunidad.