Desde 2012 se crearon más de 600 mil empleos estatales y abarca el 2% del PBI

Más empleo público implica más gasto público. Menos recaudación y más gasto implican más déficit”, señala el informe de IARAF.

Nadin Argañaraz, director de IARAF.

BUENOS AIRES.- La brecha entre el empleo privado y el empleo público se acerca cada vez más. Trabajar en una compañía privada dejó de ser el sueño de muchos, que ahora ven en el Estado la salvación laboral.

En la foto del año 2012, cada 100 trabajadores privados había 42 trabajadores públicos. En la de abril 2020, la foto registra 55 asalariados públicos cada 100 asalariados privados. La relación se incrementó en un 32% punta a punta, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), que dirige Nadin Argañaraz.

El economista fue contundente con su conclusión: “Menos empleo privado registrado implica menos recaudación de aportes y contribuciones y de impuesto personal a las ganancias. Más empleo público implica más gasto público. Menos recaudación y más gasto implican más déficit.”

“Más déficit implica como mínimo sostener la carga tributaria. Esto deriva en mayor informalidad y en un círculo vicioso de informalidad, del que cada vez será más difícil salir aplicando las mismas políticas de subir impuestos”, agregó el economista.

“El empleo registrado argentino creció de forma casi ininterrumpida desde el año 2012 hasta la crisis que estalló en 2018. Desde entonces se acumulan 20 meses con variaciones interanuales negativas. Entre 2012 y 2020 el empleo público es el único que ha crecido sostenidamente”, detalló.

Según el informe de IARAF, el empleo público en Argentina pasó de 2.712.800 personas en 2012 a 3.213.000 en 2020, un crecimiento del 26%, es decir de 665.000 empleos. Aumentó su importancia relativa en el empleo registrado total, pasando de un 23,4% en 2012 al 27,3% en abril 2020.

En 2012 los asalariados privados registrados eran 6.068.500, equivalentes al 55,7% del empleo registrado total. En abril 2020 eran 5.807.200 trabajadores (261.000 menos que en 2012 y 460.000 menos que en 2018) y explicaban el 49,3% del empleo registrado total.

“Antes del covid 19, el empleo asalariado privado registrado venía reflejando el golpe de la recesión, mientras el empleo público seguía creciendo. Con el covid 19, las tendencias se agudizaron, cayendo más todavía el empleo asalariado privado y continuando su camino el público”, detalló Nadin Argañaraz a través de su cuenta de Twitter @NadinArganaraz

Los 664.600 asalariados públicos adicionales respecto a 2012 tienen un costo fiscal anual aproximado de $604.000 millones. Esto significa un 2,0% del PIB.

Si se descuenta el crecimiento poblacional, se tiene un número adicional de 482.400 puestos públicos respecto a 2012. En este caso el gasto público anual es de $438.000 millones, equivalente a 1,5% del PIB proyectado para el año.

Es decir que el gasto público anual que demanda el empleo público adicional respecto al año 2012 es de al menos el 1,5% del PIB. Este gasto requiere ser financiado con impuestos presentes legislados o no legislados como la inflación o con impuestos futuros.